La analogía y los tres tipos de modulación. ¿Qué es la pintura?

Pensemos en la voz de los seres humanos en sus primeros momentos de vida. El bebé desde las etapas más tempranas da cuenta de sus necesidades por gritos y llantos que no respetan espacios, ni momentos. Parecería la voz propia del caos.
Su actuar, en muchos sentidos, podría entenderse de modo similar: comen cuando quieren, excretan cuando quieren, etc.
Luego de un tiempo, el infante empieza a introducirse en un mundo de normas que, no es casual, coincide con su introducción en un mundo donde los diversos elementos que lo conforman tienen nombres, y no solo nombres, sino formas de actuar entorno a estos nombres. Se dice que en ese momento el niño se ha introducido en un mundo simbólico y la mejor manifestación de este hecho es que el niño ya empieza a balbucear sus primeras palabras. ¿Qué ha sucedido en este lapso? En términos de Deleuze, aquel primer momento donde se intenta transmitir en gritos y llantos, nos encontramos en un nivel analógico, un nivel por decirlo de alguna manera, de fuerzas puras. Pasado cierto tiempo, a este lenguaje analógico se le impone un código determinado en unidades discretas, una lengua propiamente. Esta sería la aparición de un lenguaje digital.

Lo interesante de este primer ejemplo es dar cuenta directa de que, si se quiere, el segundo lenguaje o el de códigos siempre encuentra su matriz en el primer lenguaje o el lenguaje analógico. Es imposible pensar uno sin el otro, y más aún, sería imposible explicar los diversos matices de tonalidad o emoción que todas, o la mayoría, de realizaciones lingüísticas presentan.
Hasta este punto, Deleuze nos ha presentado estos dos conceptos de lenguaje y ha logrado identificar, por ahora, la esencia última del lenguaje de códigos: la (doble) articulación. El objetivo de este texto es no solo identificar un concepto que sea igual de lógico, simple y puntual para hablar del lenguaje analógico, ya que este fue advertido en la sesión anterior, sino de revisar sus características y ver que aportes desprende para esta teoría de la pintura que se busca esbozar.

Nuestro problema, entonces, es llegar a una definición del lenguaje analógico. Ya en la sesión previa dimos con una definición de lenguaje de códigos, basado en el concepto de articulación, comprendiendo por este concepto la posición de unidades significativas, en tanto que estas unidades son determinables por sucesiones de elecciones binarias. Es, de lleno, el concepto tradicional de valor lingüístico.
Hasta aquí, y por la naturaleza de este primer tipo de lenguaje a tratar, la labor de definición ha sido relativamente sencilla, pero cómo podríamos definir el lenguaje analógico, si, como vimos, su terreno es el de la fuerzas puras o, si se quiere, el terreno del devenir.
Deleuze plantea tres hipótesis, que, como veremos más adelante, son tres acercamientos complementarios que nos hablan de un camino hacia la liberación de estas fuerzas.

Hipótesis 1: el lenguaje analógico es el lenguaje de la similitud y está definido por la similitud.
Hipótesis 2: el lenguaje analógico es el lenguaje de las relaciones.
Hipótesis 3: el lenguaje analógico se inscribe en el orden de la modulación.

Revisemos, brevemente, las tres hipótesis con fines aclarativos.
La hipótesis 1 nos indica que la similitud puede servirnos de base para definir a la analogía. Una analogía de este tipo es, por decirlo de alguna manera, “inocente” frente a los fenómenos que explica, ya que solo nos remitiríamos a una analogía común o fotográfica, por un trasporte de la similitud. Es vacía, en todo caso, por ser una similitud impuesta desde afuera, como un retrato casi fotográfico. Es, como indica, Deleuze, una operación de información de superficie. Este sería el acto del moldeado, en tanto moldea definitivamente, y puede denominársele como analogía común o física. El término molde es el que mejor se le acomoda.

La hipótesis 2 nos lleva a atender a las relaciones que se establecerían dentro de un lenguaje mismo. En realidad, el término aquí presentado quiere denominar las relaciones internas, dígase, “células” en el cuadro. Habla de una interioridad de relaciones dentro de las figuras. Un término que Deleuze extrae de Buffon y es pertinente por lo esclarecedor es el de “molde interior”. En decir, que las figuras se irían generando desde dentro de ellas mismas cómo órganos o como módulos en el sentido de la biología o de la teoría de la mente de Fodor. La diferencia con respecto del molde que es un modelar finito, el modular es moldear desde dentro en un molde variable temporal y continuo, es decir, de manera continua. A esta se le puede denominar analogía orgánica, y como vemos, no agota todo el conjunto de fenómenos que la pintura proporciona.

La hipótesis 3 nos conduce a pensar que la analogía encuentra su esencia en el concepto de modulación. Producir la semejanza es modular, generar la semejanza. Es decir, la analogía se inscribiría en el orden de la modulación en tanto los otros dos modos de abordaje planteando incluyen dentro de sus definiciones el acto mismo de modular: el primero, un modular finito, el segundo un modular cambiante. Esta tercera hipótesis se establece como más general, piensa a la experiencia como acto mismo y, bajo esa misma idea, abarca a los otros modos de producir analogía previamente postulados. A esta tercera hipótesis que nos relaciona con la modulación nos produce un tipo de analogía estética.

Hasta aquí tendríamos una serie conceptual: el molde, el módulo, la modulación.
De estas tres hipótesis revisadas, solo una puede ser la indicada. La respuesta correcta, o la hipótesis más plausible, para explicar la esencia o el mecanismo esencial del lenguaje analógico sería la modulación.
Deleuze añade términos a las tres hipótesis, que no son más que tres casos distintos de analogía, solo que en esta parte del texto les hace corresponde un tipo de legalidad: el primer caso, el del moldeado, le correspondería un tipo de legalidad cristalina; al segundo, al molde interno, un tipo de legalidad orgánica; y al tercero, una legalidad estética.
Luego de esta breve revisión, Deleuze nos advierte que el concepto de modulación es tan coherente, tan consistente como el opuesto concepto de articulación.

Ahora bien, el concepto está identificado. Faltaría explicar la naturaleza y el proceder dela modulación misma y cómo esto permite decirnos algo sobre la pintura en sí misma[1].
Volvamos al tema de la pintura e imaginemos quién es el que lleva de modo más evidente el injerto del código sobre lo analógico. Lógicamente, es el pintor abstracto quien ha hecho de modo más evidente este prodigio, y es por eso que toda la potencia y el poder de la pintura pasa por la abstracción. Es decir, de modo directo, que todo pintor pasa por la abstracción en su cuadro. Es más, el diagrama es eso. Es decir, y corríjanme si me equivoco, Deleuze entiende por “abstraer” modelar el flujo, injertar el código o hacerlo salir, que es lo mismo en tanto el código surge del primero, es modelar el flujo.

En este sentido la modulación sería principalmente una operación que se apoya sobre una onda. En este sentido, modular es modificar la onda, la frecuencia o la amplitud portadora en función de la señal, de lo que se quiere llevar. El receptor solo demodula.
Hasta aquí no nos equivocaríamos en decir que pintar es modular. La pregunta es en función de qué, ya que siempre modular es siempre modular algo en función de algo. Es, indica Deleuze, modular la onda, que es luz y color, sobre el plano. Pintar es modular la luz, modular el color. Y esto, dice Deleuze, nos relanza a la serie moldear, modelar y modular; moldeado, módulo, modulación.
La pregunta sería, cuál es la señal a trasmitir, porque queda por sentado que no es el modelo lo que se incluye en la señal. ¿Qué es la señal? La señal es el espacio. Un pintor jamás ha pintado otra cosa que el espacio y el tiempo. La señal a trasmitir sobre la tela es el espacio. Sería justo preguntarnos ¿qué va a darnos la modulación de la luz o el color en función de la señal espacio? La respuesta es tan simple que asusta: la cosa en su presencia. De allí que el tema de la pintura no sea evidentemente figurativo, incluso cuando se asemeja a algo, puesto que ella es la cosa misma en su presencia sobre la tela. Lo que corresponde al capítulo que viene es establecer con detenimiento la relación señal, espacio y tela.

Para concluir, como podemos ver, que en arte, en pintura y considero, en música también, no se trata de reproducir o de inventar formas, sino de captar las fuerzas que subyacen: lo analógico de la vida misma. Es en este preciso sentido que ningún arte es figurativo. El arte, desde Deleuze, debe ser entendido como constante experimentación (Versuch diría Nietzsche), actualización constante que realiza lo que la filosofía obvia: una crítica de la representación. Es de este modo que el arte debe ser comprendido, a partir del concepto de modulación, como capturador de fuerzas. Obsérvese, que el concepto de modulación permite escapar de la filosofía de la semejanza platónica y pensar que entre el material del arte y la sensación se forma una relación heterogénea que se temporaliza, y se actualiza una vez superada la catástrofe. De este modo Deleuze ensaya pensar el arte en relación con la expresión, sin recurrir a la semejanza platónica, ni a la analogía estructural que harían del arte la copia de un modelo sensible o la captación de una estructura inteligible. Nada más lejano de la experiencia misma del arte.

[1] Vale indicar que he saltado la parte de las intervenciones: no aportan mucho y más bien llevan el tema por otros rumbos. Lo que si me pareció interesante fueron los ejemplos de los sintetizadores: el analógico o modular y el digital o integrado. Peter Gabriel, en un documental de la televisión francesa en 1982, muestra la utilización de lo que por aquel entonces era una innovación en el campo de los instrumentos: Fairlight CMI (Computer Musical Instrument). La superación última del Mellotron y del teclado Chamberlein. En el video se ve como este instrumento utiliza los analógico y lo digital: Gabriel graba el sonido de su hija llorando, el sonido de pájaros cantando y los cuadra como samples en cada tecla del Fairlight. En un segundo nivel [imagínense los dos niveles de teclados] los mismos sonidos ya estaban digitalizados y sonaban como escalas.

4 comentarios to “La analogía y los tres tipos de modulación. ¿Qué es la pintura?”

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